Periplo noruego

lunes, 19 de marzo de 2012

¡Bergen y la música!


Esta semana se celebró en Bergen el Borealis Festival de música y arte contemporáneo, con gran cantidad y variedad de actividades que podéis ver en el programa.

Y es que Bergen, además de ser un lugar mágico, es una de las capitales europeas de la Música, que tiene aquí gran protagonismo. Si paseas por el parque del centro, Byparken, puedes ver la estatua del músico Ole Bull cerca de otra estatua de Edvard Grieg, recortadas sus figuras contra el precioso edificio de la Ópera.

En el gran auditorio Grieg Hallen se celebran la mayoría de conciertos. Cuando empezó el primer semestre, nos invitaron a los alumnos de intercambio a escuchar a la Filarmónica de Bergen. Las instalaciones, la acústica y el repertorio que nos ofrecieron nos dejaron a todos boquiabiertos. Si venís a Bergen, echad un vistazo a los conciertos que puede haber en este auditorio.

Si preferís la música black metal o death metal o simplemente rock del bueno, Bergen es vuestra Meca y aquí tendréis que peregrinar. En este CALENDARIO DE CONCIERTOS podéis encontrar toda la información, y hasta planear vuestro viaje en función de los grupos que tocan aquí.

Yo estoy deseando que llegue el verano para deleitarme en el Bergenfest, probablemente uno de los mejores festivales de música que se celebran actualmente en Europa. Del 21 al 24 de junio ya habré terminado mis exámenes y me encantaría poder ir. Estoy ahorrando para permitirme el bono (1100,-) en lugar de la entrada por día (470,-). Más información, aquí.

Por supuesto, hay conciertos a los que sí podré ir, como este (¡entradas conseguidas!) y otros a los que no podré ir porque se me salen del presupuesto, como este otro.

Pero si algo tiene Bergen es música por todas partes. Sólo hay que pararse a escuchar...

domingo, 18 de marzo de 2012

"El tiempo pasa, lo aproveches o no"





Hay luces difíciles de explicar, ni siquiera es posible hacerlo con fotografías.

Cuando te quieres dar cuenta, la luz naranja del otoño que tienes tan presente todavía ya se ha muerto, olvidando los días más cortos y las noches más largas de mi vida. La luz blanca invernal se está retirando ya de las estrechas calles adoquinadas de Bergen. Sale el sol cada vez más a menudo (aunque esta semana no para de llover), y revela todos los colores que estaban agazapados en el invierno. De repente estamos con un pie en abril, en mayo vienen los exámenes y se termina el curso.

Miro el calendario y no me lo creo. Lo odio, lo aborrezco, lo descuelgo de la pared y lo guardo en el cajón.

¿Volver a España en verano, tal y como están las cosas, para matarme buscando un trabajo de camarera y, con suerte, consentir que me exploten por una miseria? Me cansa solo pensarlo. Sobre todo después de ver cómo se trabaja y cómo se vive en este país. El salario mínimo en Noruega son 3000 € por jornada completa. Los puestos cualificados, ni te cuento.

Y encima, leo cosas como este artículo, "Spanjol søker jobb", y "Atrapados en el norte" y me da por reírme... no sé quién es Carmen Pérez-Lanzac, autora de ambos, pero menos sensacionalismo y más documentarse. Que yo no habré estudiado periodismo pero vaya mierda de contraste de información. Sí, Noruega necesita gente para trabajar, sobre todo ingenieros, personal sanitario e investigadores. Gente formada, que si no han tenido la ocasión de aprender noruego (cosa normal), que al menos lleven un buen inglés y aprendan noruego en cuanto pisan este país. Ya no estamos en la época de posguerra, cuando había que levantar Europa y bastaba con que tuvieras dos brazos, dos piernas y buena salud para trabajar.

Soy consciente de que soy una privilegiada por poder estar aquí estudiando y tener unos padres que me apoyan y me mantienen, ya que el Estado no lo hace. Y cada día encuentro más contrastes entre mi país de origen y mi país adoptivo.

Sí, de acuerdo, algún día tendré que volver a "casa". Tengo una familia que me espera, unos amigos que me echan de menos en cada cerveza y en cada canción, un sobrino que pronto aprenderá a hablar y a caminar, y quiero estar allí para ver todas esas cosas. ¿La carrera? Sí, claro, eso también está en la lista, pero hay otras cosas que tiran más.

También tira mucho el querer seguir exprimiendo esta experiencia al máximo.

Hoy ha sido un gran día. Ha mejorado considerablemente después de mi pelea con el calendario, que parecía haber quedado en tablas, como si me dijera: "No me mires si no quieres, pero sigo aquí, y las hojas seguirán pasando". O como dice la madre de una amiga mía:

El tiempo pasa, lo aproveches o no.

He ido a la biblioteca pública de Bergen, donde he impreso quince ejemplares de mi CV. Había que pagar en el mostrador de la biblioteca, y ni siquiera me han contado las fotocopias. Esta gente no sabe lo que es la picardía.

Total, que mi curriculum tampoco es gran cosa. Chica estudiante de veintitantos, con cuatro idiomas, estudia en Bergen pero no sabe noruego, y apenas unos tres trabajos de experiencia en hostelería. Las hay a puñados. Sabía que iba a tener problemas por no hablar noruego, así que tendría que suplir esa carencia con otras cualidades: una gran sonrisa, mirada llena de confianza y seguridad, buenos modales, gracia y salero...

Así que me he recorrido las tiendas intentando no caer en esa actitud fatalista que nos entra a los españoles cuando, en nuestra ciudad natal, vamos echando curriculums. En todas han sido muy simpáticos, salvo en una en que el encargado no quería a alguien que no supiera noruego porque todo su sistema informático estaba en noruego. "Vale, no hablo noruego, pero sí puedo aprender rápidamente a manejar el sistema del ordenador". No le ha servido, así que le he dado las gracias y me he ido.

Finalmente, he encontrado una donde sí estaban buscando a gente para la temporada (que suele ser de mayo a septiembre-octubre). El lunes tengo entrevista.

Así, el primer día buscando.

Chúpate esa, calendario. Aún me quedan unos cuantos atardeceres que no me puedes quitar.



Continúa la música...


sábado, 10 de marzo de 2012

Informe de invierno: Bergen, la ciudad de los paraguas rotos.



Últimamente recibo mensajes del foro Erasmusu de estudiantes que van a venir a estudiar a Bergen, pidiéndome consejos. Yo también los pedí cuando estaba preparando los papeleos, hace un año por estas fechas, y seguro que le di la vara a más de uno. Pero al final lo comprendes: que no hay consejos, que hay que vivirlo.

Pero, como soy una persona planificadora (en exceso, pero bueno, qué le vamos a hacer), he hecho este blog que espero le pueda servir a los estudiantes o trabajadores que vengan a Bergen.

Una cosa sí os aconsejo: dejad el paraguas en España. De poco sirve aquí. El mejor uso que le he dado a mi paraguas ha sido ponerlo de "toldo" en la ventana en verano para poder estudiar.

Nunca en mi vida he visto tantos paraguas rotos como en Bergen, que aquí cuando dice de llover, sólo hay dos modalidades: calabobos ligero que molesta pero no moja demasiado o la tormenta perfecta. Llueve de lado y no hay paraguas que te libre del chaparrón. Es mucho más práctico llevar un buen calzado de Goretex o algo similar, un buen impermeable con capucha y mochila impermeable. Todo esto es fácil de encontrar en España en tiendas tipo Decathlon.

Lo de la mochila impermeable sí es importante, porque aquí son bastante caras, y en cuanto tengas que llevar el portátil y un par de libros, te das cuenta de la falta que hace aquí una buena mochila, o en su defecto, fundas impermeables para cubrir la mochila.

Sí, siempre llueve en Bergen. La gente que viene del norte de España se adapta enseguida, pero a los del sur y levante nos cuesta un poco más. Pareciera que porque llueve o porque un banco de niebla esconda los montes de la vista ya no se puede salir de casa. Ale, me quedo a pijamear y ver pelis.

Pues no. Hay que cambiar el chip, la vida sigue en Bergen, llueva, nieve o granice.

Además, no ha hecho tanto frío. Este invierno ha sido de los más cálidos que se recuerdan, según los periódicos noruegos, y las temperaturas han sido bastante agradables para lo que yo me había imaginado. Nos libramos de la ola de frío que pasó por el centro y este de Europa.

Y cuando sale el sol, Bergen vuelve a ser un lugar mágico y deseas tener veinte pares de ojos para poder mirar a todas partes. Los noruegos cambian sus semblantes serios y ausentes y se ríen y hablan alto, en el tranvía o en la cafetería de la universidad. Por un momento crees estar en España.

Es increíble lo que cambian las cosas vistas con una luz o con otra.



viernes, 9 de marzo de 2012

Cómo hacer un examen y no morir en el intento




Querido estudiante:

Olvídate de la forma de hacer exámenes en España, que puede resumirse en una carrera contrarreloj donde se espera que vomites el máximo de información posible en dos horas o menos. No. El Norwegian style es diferente. Mucho más relajado y requiere de sentido común.

Hay dos modalidades de examen en la Universidad de Bergen: el take home exam (suele consistir en redactar un ensayo para el cual tienes varios días) y el written exam de 6 horas, que es el más común. Tienes 6 horas, sí, pero eso no significa que tengas que estar sufriendo durante todo ese tiempo.

En los exámenes, que son vigilados por auxiliares de la universidad, puedes llevarte la comida y bebida que quieras, hacer pausas para ir al baño o fumar (te acompañan hasta la puerta del baño para asegurarse de que no haces trampas) y lo único que está prohibido es hablar con tus compañeros en las pausas en otro idioma que no sea inglés o noruego.

Un consejo: no corras. No hace falta. Lee las preguntas detenidamente. Tu primer pensamiento será "No me sé nada, no tengo nivel de inglés para contestar a esto". Ignóralo y vuélvelas a leer. Ya saldrán las ideas y las palabras. Además, en la mayoría de carreras dejan llevar a los alumnos internacionales el diccionario de inglés. Eso sí, lo suelen revisar para asegurarse de que no hay chuletas.

Otro consejo: la pausa es necesaria. Come algo, llévate chocolate, fruta o un sandwich, lo que más te apetezca, pero no es necesario machacarte ni cansarte. La gente va con el tupper como si fueran de picnic y se descalzan para estar más cómodos. Take it easy.

Es importante que, si tienes que escribir un ensayo, organices bien la información, dejando las conclusiones para el final, y no poniéndolas en la introducción porque no es la forma que tienen aquí de hacer papers.

Y, por supuesto, hay que CITAR AUTORES, algo que en la mayoría de universidades españolas no exigen demasiado o pasan por alto. Aquí poner una idea de un autor y no mencionar al autor lo consideran PLAGIO y está muy mal visto, especialmente cuando haces un trabajo (assignment, paper o report). Por eso insisto: olvídate de la forma de hacer exámenes en España vomitando información, y trabaja la estructura. Más abajo he puesto un link para los que no sepan la forma internacional de citar, que viene explicada perfectamente.

Otro detalle genial es que las hojas de examen son hojas de calco, como las típicas de rellenar formularios. Cada hoja tiene dos ejemplares de calco, las dos primeras hojas se las queda el profesor y la tercera te la quedas tú, de forma que conservas una copia de tu examen por si no te acuerdas después de lo que escribiste. También te dan folios a modo de borrador.

Una vez termines, troquelas las hojas, previamente numeradas, y separas los tres ejemplares de examen. Entregas los dos primeros y te quedas el tercero (donde el calco no es tan fuerte ni tan fácil de leer, pero bueno). Con tu tarjeta de estudiante, firmas en la lista al lado de tu nombre y otro de los vigilantes firma para confirmar que has entregado el examen.

Y listo.

Para más detalles:
-Spark Notes o cómo tener un poco de ayuda si no tienes mucha experiencia haciendo trabajos en inglés (es del estilo rincón del vago pero más currado). Pero recuerda que los profesores no son tontos ni tan pasotas como en España. Si te copias algo de internet, lo descubrirán. Ellos también saben usar Google. :-)